martes, 29 de junio de 2010

Hoy me gusta mas KDE4 que Gnome. Eso sí KDE4 con Archlinux claro.





























Y es que la instalación con Archlinux ha sido todo un éxito, rápida sin complicaciones y cómoda. Teniendo como resultado un entorno de escritorio optimizado y rápido con los componentes que necesito, con un funcionamiento fluido, con efectos gráficos mejorados aprovechando la capacidad gráfica, y sin tener que cambiar temas, ni instalar Beryl, Compiz ni nada. Todo bien integrado en un sistema. Estoy deseando ver la próxima versión de Gnome porque definitivamente paso de tener que personalizar el escritorio tras la instalación metiendole un Dock para modernizar un sistema obsoleto como Gnome. El comportamiento de las ventanas es muy práctico y cómodo hasta el punto de ser imitado por Windows 7. Otro que se va a tener que poner las pilas es sin duda el Snow Leopard de Apple, que a pesar de su buen funcionamiento y aparente estabilidad donde se queda muy corto es en la experiencia del usuario cuando manejamos las ventanas (si en la experiencia de usuario), a pesar de su facilidad de uso, es imposible conseguir que las ventanas ocupen un espacio razonable sin tener que redimensionar mientras que en las otras opciones esto se hace instantáneamente.